Edward Weston

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Edward Weston

Edward Weston

Su idea, "hacer de lo habitual, lo inusual", ha perdurado en la práctica fotográfica hasta nuestros días. Y viendo la imagen que acompaña este texto, a todas luces que él lo consiguió, nunca una hoja de col fue tan bella. Pimientos, alcachofas, raíces y tubérculos, caracoles marinos y como no, el cuerpo humano al desnudo, pasaron con maestría por la lente de este referente de la fotografía.

Edward Weston, nacido en Illinois el 24 de Marzo de 1886, comenzó a realizar fotografías a los 16 años.

Desde la corriente artística pictorialista de la época pronto destacó con su fotografía en blanco y negro. En 1906 se trasladó a California, donde permaneció trabajando gran parte de su vida. En 1911 abrió un estudio de retratos en Glendale, siendo miembro fundador en 1914 de Los Angeles Camera Pictorialist. Es ya en los años veinte donde su fotografía evolucionó hacia un estilo más abstracto y puro, bajo la influencia de Diego Rivera, amigo de su amante Tina Modotti, que lo llevó a México, donde montó un estudio y se relacionó con los movimientos artísticos del momento.

En esta época, colaboró en el Estridentismo por medio de publicaciones en las revistas Irradiador y Horizonte. Durante su estancia en México también mantuvo amistad con Manuel Álvarez Bravo y Frida Kahlo. Regresó a California a mediados de la década de los 20, donde realizó sus trabajos más representativos. Trabajó sobre el terreno en el desierto de Mojave y se enfrentó al paisaje, abriéndose nuevos caminos creativos.

Es en esta etapa cuando en sus trabajos fotográficos comenzó a emplear una gran profundidad de campo y un alto nivel de enfoque en las escenas de paisajes y en sus retratos y de modo especial en los primeros planos de formas naturales poco usuales, que fueron las que le hicieron famoso posteriormente. La mayoría de su obra la realizó en una cámara de fuelle de 8x10 pulgadas lo que le permitía mayor nitidez y definición en las fotografías y poder obtener las copias en papel por contacto. En 1932 fue miembro fundador del grupo f/64 que propuso esta estética próxima al realismo, que se enfrenta a la concepción pictorialista de la fotografía.

 

En Weston, pervive la calidad tonal de su blanco y negro imbuidos en los objetos cotidianos, naturales o hechos por el hombre, con una elevada presencia que, a veces, los hace irreales.

Es en 1930 cuando, en Nueva York, realizó su primera exposición individual y en 1932 cuando publicó su primer libro, "The Art of Edward Weston". Se estableció, en 1935, en Santa Monica, donde encuentró lugares de gran inspiración, como las dunas de bahía de Océano. En los últimos años de su vida, su obra se hizo más sutil y diversa, casi íntima, aunque sin la fuerza de imágenes anteriores. En 1937 obtuvo una beca de la Fundación Solomon R. Guggenheim que fue la primera que se dio a un fotógrafo.

 

La obra de Weston es una continua búsqueda y esconde un ser inquieto y apasionado con su trabajo.

Este espíritu fue el que le hizo ver claro que el pictorialismo era un callejón sin salida y empezó un periodo de análisis que le conduciría hacia una pureza fotográfica.

Dotado de un gran sentido de la composición, los objetos de Weston, ya sean conchas, pimientos o un excusado, incluso algunos de sus desnudos, responden a su estado de ánimo, y se llenan de opulencia y vigorosidad al acercarse a ellos.

Escudriña sus formas.Cambia la iluminación hasta llegar al ser del objeto, que se transforma en una emoción sin perder su condición.

Muy al contrario se reafirman en su volumen, en sus recovecos más ocultos, en la materia de la que están hechos. La textura pasa a ser otro personaje de la foto. Pero va más allá. Sugieren otra cosa.

 

Un pimiento pasa a ser un músculo retorcido.

Una alcachofa una celosía.

Una hoja de col es una catarata de agua congelada.

Un cuerpo una escultura de mármol.

Es un acercamiento directo, realista lleno de intuición y pureza, que desborda sensualidad, incluso, lujuria.

Bordeando el preciosismo, en el que el mas mínimo detalle está cuidado al máximo, y con una composición exquisita, los paisajes de Weston, otro de sus temas recurrentes, y a diferencia de Ansel Adams, transmiten cierta dureza, donde se enfrentan la belleza y la decadencia.

Fotógrafo que amplió el vocabulario fotográfico.

Su vida, indisolublemente ligada a su obra fue apasionada, sin concesiones y en continua relación con la naturaleza.

Su último trabajo, 1948, lo realizó en la reserva de Point Lobos, estando ya afectado por la enfermedad de Parkinson. Murió 10 años más tarde en Wildcat Hill en Carmel Highlands en Big Sur.

 

 

 

Para saber más:

http://www.edward-weston.com/

Gracias por el esfuerzo para presentarnos este estupendo fotografo.

Buen trabajo.

Muchas gracias.

Algunos Grandes Maestros conviene tenerlos presentes y no olvidarlos.

Revisar sus trabajos, reconocer su grandeza y ver qué y cómo lo hacían nos hace temblar desde nuestro humilde intento de emularlos hoy.

Perfecto para aprender.